viernes, 23 de mayo de 2008

PASION SIN LIMITES



Dicen que hay sentimientos que no se pueden expresar con palabras. El del hincha del lobo no es la excepción. Porque precismente es eso...sentimiento.

Cuando las cosas están viento en popa, cuando todo encaja a la perfección y tu equipo de futbol te da satisfacciones es fácil subirse al carro del éxito. Pero cuando eso no ocurre no todos dicen presente.

El lobo se lleva en el corazón. Cómo se explica que un club con más de 120 años de historia, que nunca pudo salir campeón, tenga una hinchada con tanta pasión por sus colores, que llene la cancha como si disputase la final del mundo y aliente hasta sentir que la garganta dice basta...y aún asi siga alentando con los pocos resquisios que le quedan de voz. Más allá del resultado, más allá de la gloria, más allá de los títulos.

'SI NO HAY AMOR QUE NO HAYA NADA ENTONCES...PLACER QUE ES CRUEL' dice el trapo colgado en el pedazo de cemento de 32 y 25. Ese amor que tiene el hincha, esa pasión que siente uno por tener la azul y blanco en el corazón pareciera no contagiar a los jugadores actualmente. Y eso no se perdona. No hay explicación lógica para entender que tu equipo no ponga lo que hay que poner, no sienta ese cosquilleo en las piernas, no se contagie al ver que miles y miles de sus hinchas alientan y hacen tamaño recibimiento como ocurrió en el último clásico, donde, paréntesis aparte, la única hinchada, como siempre, fue la del lobo. No hay justificativo alguno para ver a tu equipo sin ganas, sin motivación y sin alma cuando hay miles de 'locos enfermos' que los alientan sin parar.

Será cuestión de que, una vez por todas, encontremos jugadores que pongan en la cancha lo que el hincha pide, lo que el hincha siente....AMOR A LA CAMISETA